viernes, 23 de marzo de 2007

EDUCACION SEXUAL

1937
Clarita había observado siempre con recelo los cilíndricos paquetes que las tías traían con alboroto a la casa.
Arriba tenían una cabeza pequeña y algunos exhibían sin pudor, a medio cuerpo, algo parecido a manitos. Era una cosa desagradable de ver y oler, ya que cuando la instaban a que les diera un besito, percibía un olor que a ella le parecía pis de gato.
-Es tu primito bebé- decía mamá- se llama Robertito.
Clarita no decía nada y en el alborozo del acto de amamantar y cambiar pañales, podía desaparecer por un buen rato.
En sus libros de cuentos había bebés hermosos, pero los que había visto en la realidad no eran así.
Al ser la menor de cinco hermanas, Clarita vivía en un mundo de vestiditos floreados, moños y puntillas, y era feliz.
Sintió una cierta desazón cuando mamá anunció que iba a tener otro bebé, y se puso triste.
-Como va a ser? - se atrevió a preguntar.
-No sabemos si nena o nene- pero yo no lo voy a vestir como esos que vienen a casa. Las mamás tienen miedo que se les tuerzan los bracitos. Pero no es así. Yo se los voy a dejar libres y se va a poder mover como quiera.
-Si es nena, tendrá su colita como ustedes y si es varón tendrá dos bolitas y un pitito,dijo mamá.


Cuando llegó el Doctor y la Partera a la casa para recibir al nuevo integrante de la familia, Clarita vio hervir mucha agua y llevarla al cuarto de sus padres. No pudo evitar pensar cosas horribles.
El papá la besó y le dijo –Voy a acompañar a mamá- quedate jugando o leyendo.
El tiempo no pasaba nunca y sus hermanas habían desaparecido, cada una absorta en lo suyo.
El llanto del bebé partió la silenciosa tarde.
La partera salió y dijo:- Es un nene! Es un nene!
La curiosidad hacía cosquillas en la panza de Clarita, hasta que en un descuido, se coló al cuarto de sus padres.
Vio a papá secando la transpiración de mamá y a una cosa fea, oscura, peluda y gritona en medio de la cama. Sobre su pancita un cordón grueso, recién cortado, con el que trabajaba la partera. Entre las piernitas unos bultos gordos, que la afligieron mucho.
-Con eso entre la piernitas, no podrá caminar, pensó... y encima, con lo feo que es... pobrecito! Cuando la partera la vio, espiando por el costado de la cama, la llevó afuera y le dio un caramelo.
Se sentó en el suelo decepcionada y con ganas de irse de casa. Lloró un poco y se acordó que mamá le había dicho que el ombliguito se le caería...entonces, tal vez eso otro también, y podría caminar...


Fue invitada de honor al primer baño del bebé, una semana después. El ombliguito estaba desprendido, listo para caerse.
–Mamá – las bolitas cuándo se le caen?
-Mamá casi enmudeció- Pero no. Siempre tenía respuestas. En ese momento la naturaleza del bebé necesitó expulsar sus aguas sobrantes y la cara de mamá se bañó con el líquido de su hijo.
Secándose con una toalla, alcanzó a contestar a Clarita.
- No se le caerán porque es varón, irán creciendo con él y podrá caminar como ustedes.
Qué porquería!.. pensó Clarita.
Y esa fue su primera e incomprensible clase de EDUCACIÓN SEXUAL

1 comentario:

ciberdady dijo...

Me parecio muy tierno! Yo ya se quien es Clarita...